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domingo, 25 de octubre de 2015

¡EL 24 de octubre casi matan a la Universidad del Atlántico!

*Por Eloy Soto Rivero. Miembro de la dirección local de la FEU-Atlántico.

El atentado cometido en contra de los compañeros Darwin, Dreiber, José y Yuri fue un atentado contra el movimiento estudiantil, contra todos los estudiantes y contra la Universidad misma.

En este estado quedaron las graderías del campo de béisbol donde ocurrió el atentado.
La masacre del 24 de octubre del año 2006, efectuada durante el gobierno del señor Álvaro Uribe Vélez y la administración de Ana Sofía Mesa de Cuervo, rectora impuesta por el presidente para liquidar la Universidad del Atlántico, fue un vil y cobarde atentado del Estado colombiano y los paramilitares, con la complicidad de la administración de la Universidad. Respecto al hecho, hace falta aclarar quiénes fueron los autores materiales e intelectuales, puesto que sabemos que el explosivo implementado fue el C4 (de uso exclusivo de las fuerzas militares) y que fue activado con un control remoto en cercanías de la Universidad, lo que permitió la salida  de la cárcel de algunos compañeros que sobrevivieron y fueron acusados de estar haciendo “papas bomba” para una movilización que tendría lugar el día siguiente.

Mi objetivo no es entrar en detalles del hecho, esto no se trata de una nota de prensa tardía sobre lo ocurrido. Lo que me mueve a escribir es precisamente lo que me ha tocado vivir como consecuencia de ese atentado que cobró la vida de cuatro compañeros que quizá hoy fueran grandes docentes de la U o los líderes políticos serviciales y honestos que requiere la Patria.

Sin duda alguna el 24 de octubre triunfó la rectora de la Universidad y el gobierno de “Alvaraco” ya que con un bombazo destruyeron no sólo cuatro estudiantes, cuatro familias y cuatro sueños, sino que también acabaron con la avanzada del movimiento estudiantil de la Universidad del Atlántico que venía con un imparable crecimiento y que se estaba convirtiendo en una piedra en el zapato para el pleno desarrollo de la política neoliberal. Cientos de estudiantes huyeron por el temor y otros por las amenazas que no se hicieron esperar, quedando las organizaciones estudiantiles con una cantidad de miembros que se podrían contar con los dedos de las manos y con el rótulo de “terroristas” que la administración, el Estado y los medios se encargaron de colocarles. Nueve años después las organizaciones no se han logrado reponer de semejante golpe, además de la re-victimización a través de la censura y la persecución, su fuerza representada en la cantidad de estudiantes organizados no ha podido retornar por lo menos a la de aquellos tiempos de álgida lucha estudiantil.

Visual desde la planta baja del escenario deportivo, lugar donde cayeron varios cuerpos.

Triunfaron ellos, pero no triunfó la Universidad. La academia y la investigación, principales ejes misionales de la Universidad, quedaron fracturados con el bombazo. El rezago que vive hoy día la Universidad del Atlántico, luego de ser un centro de estudios líder en la Región y el país, se debe también a la violencia de la cual ha sido víctima, ¡nos quedó sólo la fama!

Mientras estos señores celebraban la posibilidad de tener una universidad pasiva y sumisa a sus intereses, la Universidad se condenaba a ser un centro de amaestramiento y no de formación científica y crítica de profesionales al servicio del pueblo colombiano y en especial de nuestra empobrecida región permeada de corrupción y violencia.

Como diría el gran prócer y héroe de la Patria, Jorge Eliécer Gaitán, “ellos serán señalados con el dedo de la ignominia en las páginas de la historia”. Lo que a nosotros nos corresponde, estudiantes, es salvar nuestra “UA”. Sacar adelante nuestra amada Universidad, con el impulso moral de los que estuvieron dispuestos a dar la vida por ella y con la añoranza de retornarle a la misma la grandeza de la cual gozaba, es un imperativo ético de todos y todas. Vamos a organizarnos y a exigir lo que es nuestro por derecho: educación pública de excelencia y gratuita para el pueblo colombiano.  


“Vamos, ¡upa! ¡carajo! Que para amanecer NO HACEN FALTA 

GALLINAS SINO CANTAR DE GALLOS” –Alí Primera-.




2 comentarios:

  1. Excelente articulo compañero, seguiremos en pie de lucha, demostrando lo q decia El Che : "podrán matar al hombre pero no a sus ideas". O como en su momento lo dijo neruda: "podrán cortar las flores pero nunca podrán detener la primavera"... Acá estaremos siempre atentos en la lucha por una educación superior de calidad...

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  2. "Y como no pudieron vencernos en la historia, y como no han podido matarle a mi pueblo su rabia y su gloria, matar su esperanza, borrar su memoria, matando en segundos la vida de hermanos, que creyeron firmes su idea y su anhelo... Y por casa hombre que caía al suelo nacían mil mas para contrarrestar al enemigo del pueblo"

    Por ellos 4 y por los cientoss de estudiantes más, ¡NI UN MINUTO DE SILENCIO, TODA UNA VIDA DE COMBATE!

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